Imaginemos que viste el video viral de Andy Byron y Kristin Cabot y pensaste: «¡Escándalo! Seguramente esto significa un divorcio y que la infiel pierde todo». Bueno, en Argentina, la realidad legal es bastante diferente a lo que muchos imaginan.
El divorcio es «sin culpa»: El video viral no cambia las reglas
Antes, si la pareja de Andy Byron quería divorciarse por la infidelidad, tenía que ir a la justicia y probar que esa infidelidad fue la «causa» del quiebre. Era un proceso desgastante, donde se buscaban culpables.
Pero hoy, con el Código Civil y Comercial de Argentina, esto ya no funciona así. En nuestro país, el divorcio es «incausado». Esto significa que basta con que uno de los dos quiera divorciarse para que el trámite siga adelante, sin necesidad de dar explicaciones, ni de buscar quién fue el «culpable». El video viral de Andy Byron y Kristin Cabot, por muy viral y escandaloso que sea, no es un motivo legal para que la pareja de Andy pida el divorcio, ni para que Kristin pierda derechos o bienes en la separación.
La ley busca que el divorcio sea un proceso más sencillo y menos conflictivo, sin tener que ventilar públicamente los detalles más dolorosos de la relación.
El único «deber» que sigue contando: Ayudarse mutuamente
Aunque la infidelidad que vemos en el video viral ya no tiene peso en el divorcio, hay un deber que sí se mantiene firme: el de asistencia mutua. Esto tiene dos aspectos clave:
Ayuda económica: Si la pareja de Andy Byron (o él mismo) necesitara ayuda económica para subsistir después del divorcio y no tuviera los medios, la otra parte podría tener que asistirla. No es una «pensión por infidelidad», sino una ayuda para asegurar la subsistencia de quien la necesite.
Ayuda moral o espiritual: Implica el apoyo y acompañamiento en momentos difíciles. Si Andy Byron, por ejemplo, abandonara a su pareja en una situación de grave necesidad o enfermedad, sin brindarle ningún tipo de apoyo, esto sí podría tener consecuencias legales.
Aquí es donde la situación se vuelve más compleja: si bien la infidelidad en sí misma no es un delito que cause el divorcio o genere culpas, si las acciones de Andy Byron o Kristin Cabot causan un daño real y demostrable a la pareja de Andy –más allá del dolor emocional que ya genera la infidelidad–, entonces sí podría haber un reclamo por ese daño. No se trata de castigar la infidelidad, sino de reparar un perjuicio que se haya causado.
Si la infidelidad del video viral causa un daño, se puede reclamar
Pensemos en el caso de Andy Byron y su pareja. Si la situación del video viral no solo le causó un profundo dolor a la pareja de Andy, sino que también generó un perjuicio económico concreto, ahí sí podría haber un reclamo. Por ejemplo:
Si Andy Byron usó dinero del patrimonio común (que es de los dos) para hacerle regalos significativos a Kristin Cabot. En ese caso, la pareja de Andy podría reclamar que ese dinero vuelva al patrimonio que les corresponde a ambos, ya que fue un uso indebido.
Si, a raíz de la relación con Kristin, Andy realizó acciones que afectaron directamente los bienes o derechos de su pareja. Por ejemplo, si desvió fondos o hizo que bienes que deberían ser parte de la división matrimonial pasaran a manos de un tercero de forma irregular.
Si la situación generó una confusión sobre la paternidad de un hijo, y esto causó un daño a la pareja de Andy.
En estos ejemplos, el reclamo de la pareja no sería porque Andy fue infiel, sino por el daño económico o personal que esa conducta le causó. La ley argentina no busca juzgar la moralidad de las relaciones o el «error» de la infidelidad, pero sí busca reparar cualquier daño que una persona cause a otra, sin importar si es en el contexto de una infidelidad o no.
En definitiva, la viralización del video de Andy Byron y Kristin Cabot nos muestra el impacto social de la infidelidad. Sin embargo, legalmente en Argentina, el enfoque ya no está en la infidelidad como causa de divorcio, sino en la reparación de los daños concretos que puedan surgir de ciertas conductas.
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