En Argentina, la ley reconoce que los hijos, nietos y familiares cercanos tienen la obligación de ayudar económicamente a sus padres y abuelos cuando éstos lo necesitan.
Sin embargo, muchas veces este derecho no se conoce o no se aplica con la importancia que merece.

Tal como viene desarrollándose, el derecho alimentario de los adultos mayores en nuestro país no tiene todavía la atención ni la fuerza que debería tener.
Mientras que el derecho de los hijos a recibir alimentos de sus padres está claramente protegido, el de los padres o abuelos a recibir ayuda de sus hijos o nietos suele quedar en un segundo plano.

Esto es un problema, porque la vulnerabilidad de una persona mayor es muy parecida a la de un niño: necesita alimentación, vivienda, atención médica y afecto.
A partir de los 60 años —y especialmente después de los 70— la salud física y emocional suele deteriorarse. Por eso, la familia tiene un deber moral y también legal de cuidar y ayudar.

El Código Civil y Comercial de la Nación (artículos 537 y 538) establece que los parientes se deben alimentos entre sí en el siguiente orden:

  • Primero: entre padres e hijos, abuelos y nietos (los más cercanos).
  • Segundo: entre hermanos.
  • Tercero: entre familiares por afinidad, por ejemplo, un yerno o una nuera con un suegro o suegra, cuando haya una necesidad evidente y exista vínculo legal.

Dicho en palabras simples:

  • Si un padre o madre ya jubilado no puede mantenerse solo, sus hijos deben ayudarlo con los gastos esenciales (comida, medicamentos, alquiler, etc.).
  • Si los hijos no pueden, el reclamo puede hacerse a los nietos.
  • Y si, por ejemplo, un suegro o suegra queda en situación de necesidad, también el yerno o la nuera podrían ser responsables, si tienen medios suficientes.

¿Quién debe pagar y cuánto?

a ley dice que deben pagar quienes estén en mejor situación económica.
Por ejemplo:

  • Si hay dos hijos con ingresos similares, el juez puede ordenar que ambos aporten partes iguales.
  • Si un hijo gana más que otro, puede fijarse una cuota mayor para quien tiene más recursos.

El monto no es fijo: el juez considera las necesidades del adulto mayor y la capacidad económica de quien debe pagar.

Solidaridad familiar: ayudarse entre generaciones

El derecho alimentario se basa en un principio de solidaridad familiar.
Esto significa que los familiares tienen la responsabilidad de ayudarse mutuamente, sobre todo cuando uno de ellos no puede valerse por sí mismo.
No se trata solo de dinero: también incluye cuidados, acompañamiento, y garantizar que el adulto mayor tenga una vida digna.

Lamentablemente, en la práctica son pocos los adultos mayores que reclaman este derecho.
Muchos piensan que “no quieren molestar” o “no quieren problemas con los hijos”. Pero pedir ayuda no es una vergüenza ni un capricho: es un derecho.
La ley protege a quien dedicó su vida a cuidar de los suyos, y ahora necesita que esos mismos lazos respondan con reciprocidad.

Consejos útiles para los adultos mayores

  1. No te calles: si no recibís ayuda y tenés necesidades básicas sin cubrir, podés reclamar judicialmente alimentos a tus hijos o nietos.
  2. Guardá comprobantes: conservá recibos de medicamentos, gastos médicos o alquiler, para demostrar tu situación.
  3. Pedí asesoramiento gratuito: hay defensorías y abogados de familia que pueden orientarte sin costo.
  4. Buscá mediación: antes del juicio, se puede intentar una solución mediante diálogo y mediación familiar. Si vivís en Misiones, podés visitar la página del Centro Judicial de Mediación en el siguiente link https://cejume.jusmisiones.gov.ar/
  5. Recordá que tenés derechos: no estás pidiendo un favor, estás reclamando lo que la ley te reconoce.

Los hijos y nietos tienen una obligación legal y moral de ayudar a los padres y abuelos que no puedan mantenerse por sí mismos.
El adulto mayor tiene derecho a vivir con dignidad, con acceso a alimentos, vivienda y salud.
Y ese derecho puede hacerse valer en los tribunales si la familia no responde.

¿Necesitás orientación legal o querés iniciar un reclamo? Solicitá nos un turno por WhatsApp o por la página www.notilegal.com.ar, te ayudamos a conocer tus derechos y a realizar los pasos necesarios para exigirlos. Reclamar no es pelear , es cuidar tu dignidad y hacer valer tu esfuerzo de toda una vida.