Hoy vamos a hablar de un tema súper importante. Si eres un niño, niña o adolescente, ¡este artículo es para vos! Y si no lo sos, no viene nada mal.

¿Sabías que los niños, niñas y adolescentes tienen derechos muy importantes que los protegen siempre?
La ley dice que ellos son titulares de derechos fundamentales, como vivir una vida digna, crecer sanos, estudiar, jugar y desarrollarse como personas. Esto está escrito en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (CIDN), un acuerdo que Argentina firmó y que forma parte de nuestra Constitución Nacional.

¿Qué significa el derecho a los alimentos?

Cuando hablamos de “alimentos” en la ley, no hablamos solo de comida. El Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN) explica que los alimentos son todo lo que un niño o adolescente necesita para vivir y crecer, por ejemplo:

  • Comida
  • Ropa
  • Vivienda
  • Educación
  • Salud
  • Juegos y recreación
  • Gastos para aprender un oficio o una profesión

¡No te lo esperabas, eh! No solo del pan viven los niños.

Es decir, el dinero de los alimentos sirve para cubrir tus gastos de:

  • Comida: Para que siempre tengas la pancita llena.
  • Vestimenta: Para que tengas ropa y zapatos.
  • Educación: Para que puedas ir a la escuela y aprender.
  • Salud: Para que te cuiden si te enfermas.
  • Diversión: ¡Para que puedas jugar, ir al cine o al parque!
  • Casa: Para que tengas un lugar seguro donde vivir.

Este dinero deben darlo los dos padres, aunque vivan separados. ¡Los dos son igual de importantes! Y no solo es un deber hasta que cumples 18 años, sino que puede ser hasta los 21 años, o incluso hasta los 25 años si sigues estudiando.

¿Se puede renunciar a este derecho?

No. El derecho a recibir alimentos no se puede renunciar, vender ni regalar. Tampoco se puede compensar con otra deuda. Es un derecho que protege directamente a los chicos.

La responsabilidad de los padres

Cuando eres pequeño, tus padres tienen una responsabilidad muy grande contigo. La ley de Argentina dice que los padres tienen el deber de cuidarte, darte lo que necesitas y ayudarte a crecer para que te conviertas en una persona completa y feliz. A esto se le llama responsabilidad parental.

El dinero que los padres deben dar para tus gastos se llama alimentos. Es un derecho tuyo y una obligación de ellos. Este dinero no puede ser un regalo, ni tampoco pueden decir que no te lo dan.

¿Qué pasa si un padre o madre no cumple?

Si uno de tus papás no paga lo que corresponde:

  • El otro puede iniciar un reclamo judicial.
  • El juez puede ordenar medidas para asegurar que los alimentos se cumplan.
  • También se pueden reclamar alimentos para el bebé que todavía no nació, o para un hijo no reconocido, es decir, aquel niño o niña cuyo papá o mamá no reconocen como propio, esto mientras se prueba la filiación. O sea, que son verdaderos hijos suyos.

Incluso, si los papás no pueden cumplir, la ley dice que los abuelos también pueden ser responsables de ayudar.

¿Qué pasa si mis padres no están juntos?

Si tu mamá o papá viven en otro lugar y el otro se encarga de tu cuidado diario, la ley dice que el tiempo que tu mamá o papá pasa contigo también vale mucho y tiene un valor económico. Por eso, el juez tiene en cuenta cuánto dinero tiene cada uno para decidir cuánto debe pagar cada uno.

Y si el hijo o hija vive en otro país…

Existe una norma especial: la Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimentarias. Gracias a este tratado, si el padre o madre vive en otro país y no cumple, igual se puede reclamar que envíe la ayuda necesaria.

¿Desde cuándo se deben los alimentos?

La obligación corre desde el día en que se hace la demanda judicial.
Pero también puede contarse desde antes, si hubo una interpelación fehaciente (por ejemplo, una carta documento, o una mediación). Eso significa que, si se reclamó de manera correcta, la ley puede reconocer que los alimentos se deben desde ese momento.

¡Pide ayuda si lo necesitas!

A veces, la persona que te cuida no se anima a pedir este dinero. Pero es importante que sepas que la ley dice que los alimentos se deben pagar desde el día en que se los piden a la otra persona, ¡incluso si se tardan en empezar un juicio!

Por eso, si crees que no estás recibiendo lo que necesitas para crecer, ¡habla con el adulto que te cuida! No tengas miedo de buscar ayuda para que tus derechos se cumplan. ¡Tus derechos son un escudo que te protege!

Si tienes alguna duda, o necesitas asesoramiento sobre un caso de familia que te involucre a ti o a alguien que conozcas, no dudes en consultarnos.