La aerolínea de bajo costo Flybondi pidió su concurso preventivo de acreedores después de pasar 57 días seguidos sin realizar vuelos comerciales. Detrás de esa expresión técnica hay una pregunta muy concreta para miles de personas: ¿qué pasa con el dinero de los pasajes que nunca se usaron? En esta nota explicamos, con palabras simples, qué es un concurso, qué es una quiebra y qué puede hacer hoy quien tiene un reclamo pendiente.
Qué ocurrió con Flybondi
Según informó el medio ANB, noticias de la Patagonia, la empresa que opera la aerolínea, FB Líneas Aéreas S.A., solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo. La presentación llegó tras meses de cancelaciones, reclamos laborales, embargos y quejas de pasajeros, empleados, organismos públicos y proveedores durante 2026.
Los datos centrales de la crisis
- 57 días consecutivos sin vuelos comerciales.
- Un pasivo (deudas) estimado en unos 120 millones de dólares, según cálculos del mercado.
- De 254.533 pasajeros transportados en agosto de 2025 (17 % del mercado interno) a solo 1.865 en agosto de 2026 (0,1 %).
- Tres aviones en el país, todos sin operar, y otros diez devueltos a las empresas que se los alquilaban.
Llama la atención el contraste: mientras Flybondi casi desaparecía de los cielos, el sistema aerocomercial argentino en su conjunto registraba cifras récord de pasajeros. El problema, entonces, no fue una falta de demanda general, sino la situación particular de la empresa.
Qué es un concurso preventivo
El concurso preventivo es un proceso judicial al que puede acudir una persona o una empresa que ya no puede pagar sus deudas a tiempo. Está regulado por la Ley 24.522, de Concursos y Quiebras. Su objetivo es evitar el cierre: se frena el desorden de reclamos individuales y se abre una mesa de negociación, bajo control de un juez, para que el deudor y quienes le prestaron o le vendieron algo (los acreedores) busquen un acuerdo.
Durante el proceso, el juez designa un síndico, que es un profesional (generalmente contador) que actúa como auditor imparcial: revisa las cuentas de la empresa, controla los reclamos y le informa al juzgado. La empresa, en principio, sigue funcionando y administrando su negocio, pero bajo vigilancia.
Imaginemos un restaurante con deudas con proveedores, bancos y empleados. El dueño ya no llega a pagar todo y cada acreedor empieza a golpearle la puerta por su cuenta. Con el concurso, en lugar de pagar «a quien más grita», el dueño le dice a la Justicia: «Voy a ordenar mis deudas y a proponerles a todos un plan de pagos». Así el restaurante puede seguir abierto mientras se negocia.
Qué es una quiebra
La quiebra es el paso siguiente cuando no hay salida. Ya no se busca que la empresa siga adelante, sino liquidar sus bienes (venderlos) y repartir lo que se obtenga entre los acreedores, en el orden que fija la ley. La empresa deja de administrar sus bienes: lo hace un síndico, bajo control del juez. Si lo recaudado no alcanza para cubrir todo, los acreedores cobran solo una parte.
Si el restaurante del ejemplo anterior no logra ningún acuerdo, el juez puede declarar la quiebra. Se venden las mesas, las cocinas y el local, si fuera propio, y con ese dinero se paga a los acreedores. Si el total no alcanza, nadie cobra la deuda completa.
Un concurso puede terminar en un acuerdo y la continuidad de la empresa, o bien convertirse en quiebra si el acuerdo fracasa o no se cumple. Por eso se lo llama «preventivo»: busca prevenir la quiebra.
Te sintetizamos las diferencias en este cuadro
| Concurso preventivo | Quiebra | |
|---|---|---|
| Objetivo | Negociar con los acreedores y salvar a la empresa | Vender los bienes y repartir el dinero |
| La empresa | Sigue funcionando, bajo control | Pierde la administración de sus bienes |
| Quién lo pide | El propio deudor | El deudor o un acreedor |
| Cómo termina | Con un acuerdo de pago, o en quiebra si fracasa | Con la liquidación y el reparto |
Qué pasa con las deudas anteriores
Este es el punto que más afecta a los pasajeros. Julieta M. Rojas, abogada especialista en consumo y docente de la Facultad de Derecho de la UBA, explicó que las deudas anteriores a la presentación del concurso quedan «congeladas», y que eso incluye los reembolsos de vuelos cancelados.
La razón es la igualdad entre acreedores. Según Rojas, una vez abierto el concurso la ley le prohíbe a la empresa pagar esas deudas por fuera del proceso, porque favorecería a unos en perjuicio de otros. Aunque Flybondi quisiera devolverle el dinero a un pasajero en particular, ya no podría hacerlo.
Pensemos en una fila de personas esperando cobrar. Si el deudor deja pasar al amigo que tiene al fondo, les está sacando el lugar a los demás. El concurso evita esa situación: nadie pasa por la ventana, todos esperan su turno en la misma fila.
Qué deben hacer los pasajeros
De acuerdo con la especialista, quien no recibió su reembolso pasa a ser acreedor de la empresa. Para tener posibilidades de cobrar, debe presentarse ante el síndico y verificar su crédito, es decir, pedir formalmente que su deuda sea reconocida, dentro del plazo que fije el juez en la resolución de apertura del concurso. Estos son los pasos prácticos:
- Reunir la documentación. Pasajes o reservas, comprobantes de pago, correos de cancelación o reprogramación y cualquier mensaje de la empresa.
- Estar atento a la resolución del juez. Allí se informa quién es el síndico, dónde presentarse y hasta qué fecha se pueden pedir las verificaciones. Dejar pasar ese plazo puede complicar el cobro.
- Presentar el pedido de verificación ante el síndico. Se hace con la documentación reunida, detallando el monto reclamado.
- Consultar a un abogado o a una asociación de consumidores si hay dudas sobre cómo hacerlo, o si se pagó con tarjeta de crédito, ya que en esos casos conviene analizar también qué opciones existen con el banco emisor.
Qué se puede esperar
Ser reconocido como acreedor no significa cobrar enseguida ni el total. Los créditos de los pasajeros suelen ser quirografarios, es decir, sin una garantía especial ni preferencia, por lo que cobran después de otros acreedores con prioridad (por ejemplo, ciertos créditos laborales) y, normalmente, según lo que se acuerde en el concurso. Habrá que ver qué propuesta presenta la empresa y si logra el apoyo de sus acreedores. El resultado dependerá de las decisiones del juzgado y de la capacidad real de pago de la compañía.
Mientras tanto, lo más importante para cualquier afectado es no demorarse: informarse, juntar la documentación y presentarse a tiempo ante el síndico.
Este artículo tiene fines informativos y educativos. No reemplaza el asesoramiento legal en un caso particular. Los datos sobre la situación de la empresa corresponden a lo publicado por el medio citado a la fecha de la nota.
